
El municipio de Cañaveras ha dado la bienvenida a un nuevo residente gracias al impulso del Proyecto Arraigo y el respaldo de la Diputación de Cuenca. Enrique, procedente de Madrid y graduado en Derecho, ha encontrado en esta localidad conquense un nuevo hogar y ya ha comenzado a trabajar en la empresa InsectEAT, una bio-refinería asentada en la localidad.
«Es una nueva etapa de mi vida», comenta Enrique, quien desde su traslado ha experimentado una transición hacia un estilo de vida en el medio rural. «Nunca me ha gustado la vida en las grandes ciudades. Estoy viviendo la vida rural que quiero», y dice sentirse muy a gusto en un pueblo «que tiene todos los servicios que necesito».



