
El pasado 15 de abril el pueblo de Cañaveras ha recibido un nuevo vecino de la mano de Proyecto Arraigo y la Diputación de Cuenca. Se trata de Enrique, viene de Madrid, es graduado en Derecho y ha comenzado a trabajar en la empresa InsectEAT, una bio-refinería asentada en la localidad.
«Es una nueva etapa de mi vida», explica Enrique, «nunca me ha gustado la vida en las grandes ciudades y aquí son todos muy amables. Estoy viviendo la vida rural que quiero», y dice sentirse muy a gusto en un pueblo «que tiene todos los servicios que necesito».



