La familia de Osmanis Olivera y Yaima Peña han viajado desde Cuba hasta Trespaderne (Burgos) con sus dos hijos de 4 y 7 años (Nachly y Erick) así como la madre de Osmanis, Berta Fajardo. Osmanis es médico y Yaima abogada, pero viajan abiertos a otro tipo de empleos hasta que en el futuro puedan ejercer sus profesiones. Leemos en primera persona el testimonio de esta familia con antecedentes españoles que ha venido a vivir a la Provincia de Burgos.

Han pasado solo cuatro meses entre estas dos fotos. Viajamos 12 horas para un primer encuentro en La Habana el 9 de marzo con los directivos del Proyecto Arraigo. Tuvimos el gusto de conocer al director general, Enrique Martínez, y Enrique Collada, director ejecutivo; así como a Roxana, de la Oficina Internacional del Proyecto Arraigo. Fue un encuentro al que asistieron varias familias que habían mostrado interés en venir a vivir a uno de los pueblos de España. Allí, nos explicaron con detalles los objetivos de Proyecto Arraigo y el funcionamiento del mismo.
Antes de este encuentro, nuestro primer acercamiento a Proyecto Arraigo fue a través de Kiarela Angulo, directora de la Oficina Internacional, quien nos dio orientaciones precisas y aclaró nuestras dudas en torno al proceso de arraigo.
Tomamos la decisión de venirnos a un entorno rural en España buscando un cambio de vida, aun sabiendo que íbamos a estar lejos de nuestra familia y del entorno social al que estamos acostumbrados.
Una vez llegado el momento de viajar, fuimos despedidos en el aeropuerto de La Habana por Carla, psicóloga de Proyecto Arraigo en Cuba. Ella y Pablo, técnico de Arraigo en la Habana, se habían reunido con nosotros para realizar un seguimiento personalizado antes de realizar nuestro viaje.
Llegamos a Madrid el 26 de junio y fuimos recibidos por Roxana, que nos dio la bienvenida y nos ayudó con los primeros minutos en España. Llegamos a Trespaderne al día siguiente y tuvimos un cálido recibimiento con la alcaldesa, Begoña Lavín; la concejal de cultura Rosa González; Isabel Presa, nuestra casera; y la técnico de territorio en la zona, Carmen Martín, que viene desarrollando un trabajo muy serio con las familias arraigadas, digno de reconocer. Estamos muy agradecidos por las atenciones y el seguimiento dado.
Trespaderne es un pueblo que está al norte de Burgos, donde viven en torno a 700 personas, con unos vecinos atentos, comunicativos, sociables, y eso nos ha hecho sentir muy en familia.
El proceso
Antes de venir a España la familia de Osmanis y Yaima realizaron una entrevista de trabajo por videollamada con los propietarios de un restaurante de Frías, ciudad turística cercana a Trespaderne, «que fueron muy amables y con quienes estamos también agradecidos», aseguran los nuevos arraigados. Solo unos días después de llegar, Yaima ya estaba trabajando como ayudante de cocina: «A pesar de estar muy alejado de mi profesión como abogada en Cuba, me han hecho sentir muy a gusto, como en familia, con un excelente trato y comunicación con todo el equipo de trabajo», explica.
El Proyecto Arraigo proporciona ayuda con todos los trámites legales necesarios a la llegada: empadronamiento, matriculación de los niños en la escuela, obtención del DNI y pasaporte, gestión del número de la Seguridad Social, solicitud de tarjeta sanitaria, presentación de solicitud de residencia para los miembros de la familia que aún no lo poseen, y otros trámites específicos.
Tras el arraigo, nuestros equipos no se desentienden, sino que realizan un acompañamiento los primeros meses, que aseguran que el proceso de inclusión en el pueblo se hace en las condiciones óptimas.
Por último, dice Osmanis, «queremos reconocer de manera general la labor del Proyecto Arraigo por el impacto que ha tenido no solo en nuestras vidas, sino en la de muchas familias que también han sido arraigadas, contribuyendo así a la repoblación del medio rural en España. Para nosotros ha sido una experiencia muy bonita llegar a un país que nos va a acoger, y nos permite buscar un futuro para la familia».



