Tras once años como vigilante de seguridad en Madrid, José Luis, junto a su mujer y su hijo, tomaron la decisión de abandonar la capital y trasladarse a San Mamés de Campos. Corría el año 2021 y la vida urbana hacía complicada la conciliación familiar: «salía de casa antes de que mi hijo se levantara y cuando volvía él ya estaba acostado», reflexiona.
Arraigo, empresa de repoblación con casi una década de experiencia, lleva más de tres años trabajando junto a la Diputación de Palencia, la primera administración provincial de España en lanzar un proyecto de repoblación directa, con alcance al 40% de los municipios.
José Luis y su familia son una de las más de 300 familias que gracias a nuestra metodología se han trasladado de la ciudad al mundo rural en busca de un estilo de vida más tranquilo, más natural y más cercano a los vecinos y a la tierra. «Me reconforta la idea de que Hugo – su primer hijo, que ahora tiene 5 años- se vaya a criar en un entorno en el que hay una calidad humana increíble», afirma.ç

«Al principio, estábamos abiertos a cualquier lugar, con preferencia por el norte de España, Asturias, etcétera», recuerda José Luis. En este caso, fue Antonio García, técnico de Proyecto Arraigo en la provincia de Palencia, quien se puso en contacto con él. Los posibles arraigados (Arraigo cuenta con una base de datos de más de 17.000 personas interesadas), visitan los pueblos que se pueden convertir en su hogar. Allí conocen las oportunidades laborales y de vivienda que se les ofrecen, hablan con los vecinos y alcaldes y se les ofrece toda la información disponible para poder tomar esta importante decisión. En el caso de José Luis y su familia, además de visitar San Mamés de Campos, visitaron otros pueblos de la comarca, acompañados siempre de nuestros técnicos.
El principal problema con el que se suelen encontrar los técnicos de Arraigo en su trabajo es la búsqueda de vivienda disponible para alquiler. Este elemento es imprescindible, pues es la clave de bóveda sobre la que se desarrollará un arraigo efectivo en el pueblo.
José Luis y su familia se muestran felices con la decisión adoptada: «Irte a otro sitio sin familia, sin amigos, es difícil, pero nos hemos sentido acogidos desde el primer día». En San Mamés de Campos ha aprendido el oficio de pastor, de la mano de Toño, su jefe y amigo: «espero seguir desempeñando este trabajo muchos años. Trabajar de cara al público quema mucho, pero aquí, con el ganado, uno trabaja a otro ritmo… mucho mejor», concluye. Un estilo de vida, que, en sus propias palabras «nos ha permitido plantearnos tener más hijos».
Además, José Luis colabora con Proyecto Arraigo para ayudar a otras familias a dar el paso y arraigarse en la Provincia de Palencia.



